
Los perros y los gatos al igual que
las personas cambian los dientes en la edad
juvenil. Esto generalmente se produce entre los 4
y los 6 meses de edad, variando mucho entre
individuos y razas. En lagunas razas
(principalmente las toy), existe cierta
predisposición a retener los dientes de leche,
generalmente los colmillos. Esto quiere decir, que
los colmillos de leche y otras piezas no se caen
aunque las piezas definitivas hayan erupcionado
completamente. Este diente de leche que no ha
caído,
debe ser extraído, ya que puede
derivar en problemas de oclusión y mayor
predisposición de acumulo de sarro y placa
bacteriana.