Los flebotomos son insectos
similares a los mosquitos, pero mucho más
pequeños (2-3 mm), de modo que pasan
desapercibido. Los flebotomos tienen preferencia
por alimentarse de animales, aunque también
pican al hombre. Puesto que se sienten atraídos
por la luz, entran en las casas y pican a los
perros domésticos y al hombre. El hábitat
preferido de los adultos son lugares templados y
resguardados de las corrientes de aire. Se
pueden encontrar en muros de piedra, huecos en
los árboles, casas en ruinas y sótanos mal
ventilados. Su temperatura ideal es entre 22 y
28 ºC. Habitualmente pican entre el crepúsculo y
la noche y en la región mediterránea son activos
principalmente durante los meses de calor, No
pueden viajar más de unos cuantos kilómetros, lo
que explica el carácter local de la
leishmaniosis. La leishmaniosis canina es
endémica en España. Se distribuye por casi todo
el país excepto la cornisa cantábrica e Islas
Canarias y, debido al cambio climático
(incremento de la temperatura global y la
reducción de lluvias), tiende a expandirse por
todo el territorio. Es conveniente acudir a la
clínica para realizar controles veterinarios
periódicos en los que se practiquen pruebas para
detectar anticuerpos de leishmaniosis y
desparasitar externamente de forma regular a
nuestras mascotas. Existen preparados
veterinarios que presentan efecto repelente
contra los flebotomos, reduciendo el número de
picaduras. En zonas endémicas (España), es
aconsejable mantener a las mascotas en el
interior de las casas durante la noche, evitando
la actividad exterior durante el crepúsculo y la
noche. Los flebotomos pueden atravesar las telas
mosquiteras. Es imprescindible procurar que en
la vivienda no haya zonas húmedas ni rincones
con leña apilada, ya que es un escondrijo
perfecto para estos insectos.
