Afortunadamente, son bastante
infrecuentes. Pueden manifestarse en un principio
de forma inespecífica (babeo, dolor, mal aliento,
dificultad para masticar…), aunque a veces, como
resultado del crecimiento del tumor se pueden
observar cierta asimetría de la cara. Requieren un
estudio en profundidad que permita obtener la
mayor cantidad de información posible para valorar
las opciones de tratamiento y el pronóstico, que
varía con el tipo de tumor.
El tratamiento
requiere la atención de un veterinario
especialista en odontología.

